- CTA y CSIC analizan con empresas innovadoras los retos tecnológicos para reducir la huella de carbono en la industria alimentaria
En el día de ayer se celebró con un gran éxito de participación la Jornada “Retos tecnológicos del manejo agrícola sostenible para reducir la huella de carbono de la industria alimentaria” organizada por los centros CSIC de ciencias agrarias de Andalucía, el Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea «La Mayora» (Málaga), la Estación Experimental del Zaidín (Granada), el Instituto de Bioquímica Vegetal y Fotosíntesis (Sevilla), y el Instituto de Agricultura Sostenible (Córdoba), la Corporación Tecnológica de Andalucía CTA y la PTI+ HorizonteVerde, en la Casa de la Ciencia en Sevilla (Delegación del CSIC en Andalucía).
Más de 40 representantes de la industria alimentaria, de la producción agrícola y de centros de investigación debatieron sobre los retos de I+D+i que deben abordarse desde la producción agrícola para contribuir a la reducción de la huella de carbono de la industria alimentaria.
El evento fue inaugurado por la directora del Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC, Leire Molinero, y la responsable técnico del sector Agroalimentario en CTA, Nathalie Chavrier, y se analizó cómo la industria alimentaria se enfrenta al reto de la sostenibilidad ambiental, factor clave para asegurar su rentabilidad en el tiempo. Para alcanzar un balance neutro de emisiones, es necesaria la reducción de la huella de carbono de los alimentos desde el campo hasta la mesa y, por eso, la implantación de medidas de manejo agrícola sostenible es imprescindible para la industria alimentaria.

La jornada, organizada en sesiones con formato de trabajo en grupo, empezó con la conferencia titulada “Huella de carbono de la industria agroalimentaria: implicaciones del manejo agrícola sostenible” a cargo de Mª José Giménez responsable de OTRI-IAS y Helena Gómez, Investigadora del IAS-CSIC y coordinadora de la Plataforma Horizonte Verde del CSIC, tras lo cual se celebraron varias mesas de trabajo, por un lado, para la identificación de retos de la producción agrícola y, por otro, para el planteamiento de soluciones a los retos seleccionados. El objetivo es detectar oportunidades de colaboración y movilizar proyectos de I+D+i con los socios adecuados con el apoyo de CTA.









