El olivo ha estado ligado a las civilizaciones que han poblado el Mediterráneo desde la aparición de la agricultura, e incluso desde antes y hasta nuestros días. Modernamente el olivo, y sobre todo el zumo de sus aceitunas, el Aceite de Oliva Virgen Extra, ha saltado del Mediterráneo al resto del mundo, avalado por sus excelentes propiedades nutracéuticas. Y ha sido visto con pilar fundamental de la dieta mediterránea, considerada una de las más saludables. Todo ello avala que se le dedique un día del año a este árbol tan icónico. Su cultivo ha sido tradicionalmente de secano y en zonas marginales. Sin embargo, a mediados del siglo pasado, empezó a ocupar zonas más productivas y a tecnificarse. Esta modernización incluyó la introducción del riego, fertilización, uso de cubiertas, recolección mecanizada y muchas otras técnicas de cultivo avanzadas. A esta modernización se ha incorporado recientemente el desarrollo de nuevas variedades adaptadas a las nuevas tendencias de la olivicultura.

Los investigadores del CSIC y, en concreto, del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS), desarrollan desde hace décadas investigaciones orientadas a impulsar esta modernización del cultivo del olivo desde diversos frentes.

Por un lado, se trabaja para mejorar el manejo de los suelos de olivar, proporcionando una visión a la vez científica y crítica sobre la gestión de cubiertas vegetales, tan en boga hoy en la Política Agraria Común; y también el peligro de la erosión y la pérdida de fertilidad de los suelos. De forma paralela, se aborda la gestión del riego en un cultivo que es “muy agradecido” a la aportación de pequeñas dosis de agua. Todo ello, junto con distintos aspectos fenológicos, fisiológicos y productivos se intenta englobar en modelos globales del comportamiento del olivo bajo diferentes condiciones climáticas, incluyendo el calentamiento global.

El IAS también investiga para preparar al olivo para luchar contra enfermedades que llevan mucho tiempo con nosotros, como la Verticilosis y otras que amenazan con afectarnos en el futuro, como es Xylella fastidiosa. La lucha contra estas enfermedades se aborda de manera multidisciplinar para intentar proporcionar al agricultor una batería de herramientas para lograr su control, desde variedades resistentes hasta la lucha biológica.

Por último, investigadores del IAS participan en la revolución varietal a la que estamos asistiendo en olivo, con la aparición de variedades adaptadas al cultivo en seto. Este sistema de cultivo tiene la gran ventaja de no necesitar casi mano de obra en la recolección, dado que los setos son recogidos por máquinas cabalgadoras. Sin embargo, sólo dos variedades tradicionales, ‘Arbequina’ y ‘Arbosana’ están adaptadas a este sistema de cultivo, Es por ello que en el IAS investigamos para obtener nuevas variedades de olivo de vigor bajo y productividad constante que estén adaptadas al cultivo en seto del olivo. Este trabajo se realiza en colaboración con el IFAPA y también con la Universidad de Córdoba. Además, se pretende que estas nuevas variedades produzcan aceite con una composición mejorada, que mantengan ese carácter saludable y ese sabor y olor espectacular que durante siglos ha caracterizado a nuestro Aceite de Oliva Virgen Extra.

 

📸 Olivar tradicional

📸 Olivar en seto con cubierta vegetal y Olivar en seto ecológico

📸 Recolección de olivar en seto con maquina cabalgadora, Variedad resistente a Verticilosis y Diversidad genética en olivo

Córdoba, 26 de noviembre 2024

Raúl de la Rosa Navarro

                                                                                  Divulgación Científica IAS-CSIC

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